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miércoles, 14 de noviembre de 2012

Forgive Me - Fanfic 2/2


Fanfic: Forgive Me
Parejas: Yunjae - Yoosu (un poco de Hosu y Soulmate)
Género: Drama, Lemon
Autora: Candy // @The9095

Resumen: ¿Qué pasa cuando la monotonía del día a día confunde los sentimientos? ¿Cuándo los engaños ya no se pueden ocultar? ¿Podrá el amor resurgir después de todo?


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El silencio en el cuarto del YunJae era impenetrable y el abrazo de JaeJoong no perdía fuerza, sentir los brazos de Yunho rodeando su cuerpo le daba esa sensación de paz y confianza que por un momento creyó haber perdido.

El mayor se dio cuenta en ese mismo momento lo inmenso que era el amor de su novio y no puedo evitar maldecir dentro suyo por haber cometido error tan terrible. Pero estaba seguro que no iba volver a suceder, ahora que confirmaba lo grandioso del amor que se profesaban, porque si Yunho le perdonó una infidelidad no había ningún motivo para sus dudas.

-No logro entenderlo... realmente no logro hacerlo JaeJoong –interrumpió el lúgubre silencio que los invadía.

-¿Qué no entiendes Yunho? -

-Ahh… -suspiro abrazándolo con fuerza.

-No, Yunho dime todo lo que quieras decirme por favor -habló JaeJoong calmando sus hipidos sobre el pecho del líder.

-No puedo dejarte JaeBoo-

-¿Me odias? No quiero que estés atado a mí por un capricho Yunnie. Te amo pero si sufres… no es justo-

-No eres un capricho JaeJoong -suspiró nuevamente- ¿Qué estás diciendo?-

-Es que me siento tan culpable... Soy un idiota, te hice sufrir por ser impulsivo-

-Tal vez ¡solo necesitabas apoyo! –bromeó Yunho.

-¡Yunho! ¡Enserio! -le golpeó el hombro levemente.

-¿Quee? -hizo un leve puchero- No pienso dejarte… mi JaeBoo.. ¿Cómo podría vivir sin ti? Explícamelo-

-Tonto... -lo besó en una mejilla sin apartarse demasiado de su cuerpo.

-Te amo JaeJoong... no podría imaginar mi vida si no estoy contigo-

-Yo tampoco... -contestó perdiéndose en su mirada- ¿Pero sabes qué? Yo te amo un poquito más -rio divertido.

-Eso crees, sigue soñando pequeño Jae -ironizó abrazándolo.

Se quedaron abrazados unos minutos disfrutando del calor que sus cuerpos emanaban. Perdiéndose en la calidez de las caricias que se proporcionaban, demostrándose de esta forma que todo estaba bien, que ya nada importaba y que siempre estarían juntos.

-¿Quieres un licuado? -dijo Yunho.

-¡Si! Espera ¿lo preparas tú? -enarcó una ceja.

-Claro -sonrió tomándolo de la mano yendo hacia la cocina.

-Voy a tener que limpiar toda la cocina luego -se burlaba mientras caminaban.

-Me subestimas huum –un puchero de parte del líder.

-No claro que noo~-

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Ya había pasado media hora, debía bajar. No quería ver a Junsu, no quería ver a Yunho, ni a JaeJoong ni a Changmin, quería estar solo, encerrarse en su cuarto y creer que todo era un mal sueño. Se maldecía una y mil veces ¿pero que más podía hacer además de llorar?. Seguir adelante ya no era lo mismo, Yoochun estaba vacío, por su misma culpa, pero ese vacío tal vez era lo que quería lograr. Aquella represalia que tanto estuvo buscando pesaba demasiado, pero no más que las lágrimas de Junsu. Decidido, inhalo profundamente y limpiando el fino rastro de lágrimas que prevalecía en su rostro bajó las escaleras entrando al departamento.

El agua de la ducha golpeaba fuertemente la nuca de Junsu mojando todo su cuerpo, pero nada era suficiente para calmar el dolor que sentía en ese momento. Su pecho, invadido por el dolor, la angustia y la soledad que la separación le producía, no tenía espacio para un respiro… se encontraba atrapado en sus pensamientos y sus lágrimas cayendo sin cesar se mezclaban con el agua de la ducha creando un río de sentimientos que no era capaz de controlar.

Apenas entró, Yoochun observó la escena del YunJae jugueteando con la fruta en la cocina como si nada hubiera pasado. ¿Acaso el amor de Yunho y JaeJoong era mucho más fuerte que el que Junsu y él se habían profesado? ¿O se trataba de que Yunho había sido tan estúpido como para perdonarlo como si nada?. No había rasgo de dolor en sus rostros, claro que no. Yoochun sentía el peso de toda la situación, se sentía el único responsable, se sentía solo si no tenía a Junsu, si no tenía a quien amaba. El morocho ojeó a sus Hyungs mientras se introducía lentamente en su habitación cerrando la puerta, dispuesto a no despertar hasta el otro día o hasta el siguiente o el siguiente; si fuera por el ya ni siquiera despertaría, no para recordar que había perdido lo más importante en su vida.

Habiéndose calmado un poco salió de la ducha envolviéndose con la toalla. Realmente no quería salir de ese mínimo cuarto, la realidad que le esperaba afuera era mucho más cruel que el vacío en su pecho. Tener que seguir viendo a Yoochun todos los días pero ahora de una forma diferente, sin despertarse todas las mañanas e ir a su cuarto a despertarlo, sin besarlo dulcemente cuando el mayor finalmente se levantaba, compartir los desayunos que JaeJoong preparaba con tanto esmero y cruzar esas miradas furtivas que solo ellos entendían y más de una vez terminaban en el estudio del ratón haciendo el amor con una excusa tan mediocre que nadie podría creérsela. Se miró al espejo y en sus ojos la desolación se hizo presente comenzando a correr nuevamente ese incontrolable mar de lágrimas por sus mejillas. No podía respirar, el aire le faltaba, tanta era la angustia en su pecho que en cualquier momento se desmayaría del dolor.

El ratón se sentó en el borde de la cama ya casi preparado para perderse en ese mundo de sueños en el que cada uno es dueño de la realidad por unas horas. Se quitó la ropa y sintió la habitación fría, sería difícil lidiar con su rostro al otro día. No sabía cuánto podría soportarlo, ni siquiera el mismo Yoochun lo sabía. Todos aquellos recuerdos que habían pasado, cada concierto, cada llanto compartido por las emociones, cada discusión que terminaba en cálidos besos y en remotos perdones, aquellas sonrisas que se mezclaban con tanto carisma y entusiasmo. Yoochun no dormiría esta vez, sin embargo apoyó su cabeza en la almohada que ahora le parecía más tétrica que nunca y cerró sus ojos, tratando de consolidar a lo que los limpios de conciencia llaman "sueño".

El delfín tomó la misma ropa que antes se había quitado y se vistió nuevamente. Antes de salir del baño se miró por última vez al espejo y limpió con su mano las lágrimas que aun salían de sus ojos tan hinchados y rojos que poco veían. Abrió la puerta y lo primero que escuchó fueron las risas del Yunjae que provenían de la cocina. ¿Cómo es que JaeJoong había logrado que Yunho le perdonara? ¿Cómo es que aun seguían juntos como si nada hubiese pasado? Riéndose tan despreocupadamente mientras él estaba allí parado con el corazón destrozado y esa presión en su pecho que ah... le comenzaba a doler de sobremanera. Caminó hasta uno de los sillones de la sala pero en su intento por llegar terminó arrodillado en el suelo con una mano en el pecho y la otra sosteniéndose de la pared- Duele... -le costaba cada vez más respirar, cerró sus ojos con fuerza deseando que el dolor se vaya- Yunho…-

El líder atendió mirándolo mientras su sonrisa se desvanecía - Junsu!! -corrió hasta él arrodillándose para sujetarlo algo arrebatado pero delicadamente- ¡¿Qué sucede?!-

-Me duele... mucho Hyung... -se aferró a los hombros del líder- ¿Qué hago ahora Yunho? ¡¿Qué hago sin Yoochun?! No puedo vivir sin él... -quiso seguir hablando pero el aire le faltaba.

Yunho escuchaba atentamente y no dudó en abrazarlo con fuerza - Tranquilo... shh…-

JaeJoong, preocupado por el estado de su amigo, se acercó a él y se arrodillo quedando a su altura -Junsu... ¿qué sucede? -pregunta un tanto estúpida pues bien sabía lo que estaba pasando. Que seguramente Yoochun le había contado todo, como el hizo con Yunho, pero su orgullo era más fuerte y había terminado hiriendo al pobre de Junsu. Y se sintió nuevamente culpable por formar parte del dolor que Junsu sentía en este momento... era esa culpa que no podría remediar de ninguna manera porque, por más que le pidiese perdón una y mil veces sabía bien no se lo merecía- Vamos Junsu.. -acarició la espalda del menor con ternura, más bien lástima…

-¿Has hablado con él?-preguntó Yunho sin disimular su preocupación

Junsu miró a los ojos a Yunho y más lágrimas se desesperaban por salir- Si -llorando desgarradamente se aferró al cuerpo del mayor hundiendo su rostro en el pecho.

El llanto de Junsu partió el alma de Jae en dos. Era SU culpa, SU maldito error y por ello ahora Junsu pagaba la consecuencia. Miró a Yunho con aprehensión... no podía creer lo que estaba pasando.

Yoochun daba vueltas por la cama, había cambiado la posición más de cinco veces y no lograba conciliar el sueño. Oyó murmullos afuera, se puso unos pantalones y abrió la puerta que salía al living.

-Yoochun... -se paró automáticamente Jae al verlo abrir la puerta.

Yoochun observó a Junsu en el suelo, a Yunho a su lado y luego observó a JaeJoong frente a él, sin cambiar su expresión.

-Me parece que... tenemos que hablar. Esto no puede estar así -JaeJoong le habló seriamente, no quería que Junsu siga sufriendo. Yoochun solo pestañeaba lentamente sin decir nada. El líder lo observó desde abajo esperando a que hiciera o dijera algo, pero Yoochun ni se inmutó -¡¡Yoochun reacciona!! ¡¿Que más quieres?! -el mayor lo movió agarrándole un brazo.

-Junsu… -entreabrió su boca- ya entendí todo, no tienes que hacer esto-

Junsu no se separó del cuerpo de Yunho. ¿Qué sentido tenía girarse para verlo y perderse en esos ojos que tanto amaba si ya lo había perdido?- ... -sin embargo las lágrimas habían cesado.

Yoochun dedicó una sonrisa a su Soulmate y luego desvió la mirada.

-Haz algo... no te quedes ahí parado -habló en un susurro JaeJoong.

-Me voy de viaje –espetó Yoochun casi despreocupadamente.

-¿Que? -finalmente Junsu se separó de Yunho- ¿Qué estás diciendo Yoochun?-

-Tomaré los dos años que tengo para el ejército ahora y luego el vuelo a estados unidos otra vez. No me interesa tener que hacer el servicio, pero usaré ese tiempo para estar lejos de aquí-

-¿De que estas hablando? No puedes irte así, de un momento a otro… no digas estupideces Yoochun por favor, piensa lo que estás diciendo -JaeJoong comenzó a enojarse, odiaba esa terquedad que tenía Yoochun a veces- ¿Por qué escapas de los problemas?-

-No estoy escapando de los problemas, ¿te parece que le hubiera dicho la verdad a Junsu si lo estuviera haciendo? -reclamó Yoochun respondiéndole mas duramente- le daré un respiro a su vida, a la de los cuatro. Yo no quiero estar aquí-

-¿Respiro? -inquirió Junsu poniéndose de pie- ¿Cómo puedes pensar que mi vida va a tener un "respiro"? ¿No te das cuenta que esto no tiene sentido? Terminamos hace un rato nada más y mira como estoy ¡Mira lo que estás diciendo! ¡¿Cómo te puedes ir así nomas dejando todo a medias sabiendo que en realidad me amas pero por tu estúpido orgullo lo arruinas todo?! -Junsu estaba desesperado, no podía permitir que se fuera.

-Mi estúpido orgullo...-susurró dirigiendo su mirada hacia el delfín- ¿A caso que has creído eh? ¿Qué me gusta verte llorar por los pasillos? ¡¿Piensas que podría tolerar el verte día día sonriendo como si nada hubiera pasado?! ¡¿Piensas que dejaría que estuvieras conmigo sabiendo que nunca olvidaras lo que hice con JaeJoong, dime es lógico eso?! ¡¡Mi estúpido orgullo es el único que trata de protegerte ahora mismo!! -exclamó exaltado, Yoochun no acostumbraba levantar la voz, pero la situación bien lo permitía.

-¡¿No entiendes que yo te perdone?! Que por mas que se lo que paso entre ustedes dos -dirigió una mirada rápida a JaeJoong- no te voy a dejar. ¡¿Por qué no te guardas un poco ese orgullo que intenta tanto protegerme pero me termina haciendo mas daño que tus actos?!-

-¿Y es por eso que te acostaste con Yunho verdad? porque me has perdonado… -sonrió ahora- me iré mañana-

-Me parece que estas confundiendo las cosas Yoochun -intervino el mayor- Tu no iras a ningún lado, vamos a resolver esto-

-Tú no lo sientes como yo JaeJoong, eso esta claro-

-¿Te piensas que no me arrepiento de lo que hicimos? ¿Que no estuve a punto de perder a Yunho como tu lo estas haciendo con Junsu? –la mirada que le dirigía lo decía todo.

Yoochun suspiró sin mas que decir- déjenlo así, si hago algo no se enteraran -comentó antes de volver a meterse en su habitación.

-¡¡Detesto que seas así!! -gritaba Junsu mirando la puerta que se acababa de cerrar frente a el- ¡¿Tanto te cuesta entenderme?! -

Yunho miró al delfín algo apenado, la impotencia se notaba en su rostro. Changmin recién se levantaba y se estiraba mientras salía por la puerta de su cuarto- Ahh ~~ -exclamó mientras entraba al baño.

-Minnie… aishh ¿cómo logras estar tan tranquilo? -le preguntó JaeJoong con pesadez.

Min salió rápidamente del baño- ¡¡MALDITO YOOCHUN DAME MI TOALLA!! -golpeó la puerta del morocho y entró sin permiso.

-Changmin!! -Jae lo miró asombrado, realmente él no se había enterado de todo lo que pasó en el día. El menor cerró la puerta y allí se quedó en tanto Yunho hizo la señal de la cruz en nombre Changmin y se quedó esperando.

Yoochun se encontraba de espaldas a la puerta sentado en su cama, su cabeza baja y el silencio acompañando el lugar.

-¡Oye Hyung! ¿No me has escuchado? -reclamó Changmin sin mínima noción de la situación del mayor.

-No Changmin, no te he escuchado -respondió éste, su estado era notablemente deplorable.

-Hm… -el mas alto suspiró haciendo una mueca con sus labios mientras se acercaba al mayor sentándose a su lado mientras apoyaba una de sus manos en el hombro. Yoochun ojeó al castaño solo unos segundos y volvió a bajar su mirada- Vamos Hyung ¿qué sucede? ¿Es por lo de Junsu? Han estado gritando tanto que no he podido dormir -rio levemente al mismo tiempo que el morocho dibujó una leve mueca de sonrisa en sus labios sin alzar su mirada- ahh Yoochun-hyung, no entiendo que es lo que te sucede. Si ya te ha perdonado ¿no es eso lo que quieres, estar bien con él? -preguntó sin entender las actitudes de su amigo.

-Es que no es solo eso Changmin, yo le he hecho mal. Si tan solo me odiara un poco podría… podría… no lo se -suspiró exhausto.

-¿Si te odiara? Hyung, si te odiara estarías por toda la casa de rodillas pidiéndole perdón o hasta hablarías con el para que te perdonara, ¿por qué eres tan disconforme? -Changmin lo miró extrañado, a lo que el mayor solo suspiró- creo que estas contradiciéndote o algo así, me extraña de ti Yoochun-sshi –el menor palmeó el hombro del mas bajo buscando su mirada.

-Mas bien -dibujó una pequeña e irónica sonrisa sobre sus labios- creo que nunca me has visto así. No es nada raro, pero no se como sentirme ¿que quiero hacer? ¿que estoy dispuesto a hacer? ¿que debería hacer? Esas preguntas, dah -sacudió su cabeza .

-¿Sabes lo que creo?-

-¿Qué?-

-Que el momento es ahora y nunca sabes que pasará después, tienes la situación servida a tus pies. Y yo que tu, me quedaría a su lado, porque si tu se lo permites, sufrirá toda su vida hasta olvidarte. Eso es lo que quieres realmente Hyung ¿que te olvide? ¿que olvide todo lo que han vivido? -suspiró Changmin. Yoochun solo se quedó en silencio mientras el Maknae se ponía en pie dispuesto a salir dela habitación- Piénsalo, no es lindo quedar en el olvido siendo parte del derribo…-

-Changmin-sshi–murmuró.

-¿Hm?-

-Tu toalla... la colgué en la puerta detrás del baño -murmuró nuevamente.

-¿Así que si me has oído? Ah Hyung -rio por lo bajo- deja de hacerte daño y vive la realidad, con sentimientos reales -y así finalmente, salió de la habitación.

-¿Vivir con sentimientos reales? -llegó a pronunciar casi inaudible- Este pequeño -sonrió para luego estirar sus brazos.

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Junsu se encontraba aún parado delante de la puerta sin mover un músculo, como esperando que Yoochun salga y diga algo que remedie todo lo que ha pasado.

Acercándose tranquilamente, JaeJoong posó su mano en el hombro del delfín llamándole la atención.

-Déjame en paz -espetó enojado sin girarse a mirarlo- ¡¡esto también es tu culpa!! ¿¡Si estás tan arrepentido de lo que hicieron por que no tratas de ayudarme!? -levantando el tono de voz nuevamente y mirándolo con furia quitó la mano de su Hyung de encima suyo- No lo puedo creer…-

Sorprendido por la actitud del pelirrojo trato de controlar sus palabras para no empeorar la situación- Escúchame Junsu, entiendo que estés enojado pero…-

-¡Ja! Si claro ¡tú entiendes todo! ¿Lo entendías perfectamente cuando Yoochun te tocaba no? Ahí también entendías lo que estabas haciendo y sin embargo no hiciste nada... -lo recuerdos de ese día se hacían nuevamente presente en la memoria de Junsu...


Esa tarde Junsu había llegado mas temprano al departamento, supuestamente no tendría que haber nadie porque cada miembro estaba en sus respectivas actividades, era uno de esos días libres que raramente tenían.

-Ah~ ¡al fin en casa! -se sentó en uno de los sillones de la amplia sala estirando sus piernas y recostando su cabeza en el respaldo mientras cerraba sus ojos. Su tranquilidad se vio interrumpida al escuchar esos susurros venir del cuarto de su novio. Intrigado, se levanto del sillón y caminó hasta la puerta del cuarto que se encontraba entornada dejando una pequeña hendija en donde Junsu acercó su rostro y... simplemente no creía lo que sus ojos estaban viendo.

Ese... ¿era JaeJoong? El que se encontraba abajo de su novio... ¿Yoochun? ¿Ese mismo que repartía caricias y besaba su cuerpo como solamente suponía que lo hacia con él?

Debía ser un error... el cansancio le estaba jugando un mal momento. Talló sus ojos y volvió a mirar pero la escena no cambió… seguían allí, besándose con una pasión que no creía fuese posible. JaeJoong masajeando el miembro de su novio con una agilidad envidiable y de repente... todo sucedió muy rápido.. Yoochun se encontraba envistiendo con un ritmo frenético al mayor mientras éste se abrazaba a su espalda y le besaba o mordía el cuello ahogando sus obvios gemidos mientras Junsu detrás de la puerta reprimía su llanto tapándose la boca con las manos sin reparar en el hecho de que seguía ahí de pie, torturándose a si mismo...
-¿Cómo pudiste hacerme algo así Hyung? Confiaba en ti, eras mi amigo, un hermano para mi… -la tristeza volvía a invadirlo-.

-Junsu lo siento. Yo… no sé que decirte, no se como hacer para que me perdones-

-Simplemente espero que Yoochun no me deje. Y si tú puedes hacer algo para evitarlo, pues entonces hazlo, sería una buena forma de empezar de nuevo... -y mirando por última vez a Jae, dio media vuelta para encerrarse en su estudio.

JaeJoong miro a Yunho quien estaba de pie sin emitir palabra alguna, buscando en él algo de reparo- bueno... oficialmente, soy un idiota -sonrió irónicamente.

-Somos personas diferentes, tranquilo -sonrió comprensivo, pasando una de sus brazos por los hombros del mayor mientras lo acercaba a él y depositaba un beso en una de sus sienes.

-Yunho... -cerró sus ojos disfrutando ese simple contacto- no sé que haría sin ti… gracias-

-No entiendo a Yoochun… yo creo que no podría vivir un minuto sin ti JaeJoong, realmente no lo entiendo -suspiro ahora abrazándolo completamente.

-Yo tampoco. Solo espero que no se equivoque en la decisión que tome. Junsu no se merece esto-

-Junsu se toma estas cosas de otra forma. Lo que no significa que este mal, pero Yoochun es muy cerrado en ese tema no sé que pasará-

-Yunnie, no quiero pensar mas en esto -se separó apenas un poco del abraza para mirarlo a los ojos.

-Está bien. Ya dejémoslo a un lado por un rato -sonrió tomando su rostro con ambas manos.

-¿En que estábamos antes? Recuérdamelo, ya me he olvidado -mintió el mayor sonriéndole.

-Siempre vives olvidándote de todo -sonrió besando sus labios.

-Es que contigo al lado mío me olvido del tiempo amor -susurró contra sus labios.

-Estoy pensando en algo que dudo puedas olvidarte por un largo tiempo -respondió de igual manera acariciando su cintura.

-Oh… ¿En serio? ¿Crees poder lograrlo? -preguntaba inocentemente.

-¿Crees que no puedo lograrlo? -dando pasos hacia adelante haciendo retroceder al menor hasta acorralarlo contra la mesa.

-Hmm... pues yo diría que lo intentemos -relamió sus labios, gesto típico en él, rodeando el cuello de Yunho acercando mas sus cuerpos.

-Aquí en cualquier momento saldrá Changmin de la ducha -rió mientras comenzaba a devorar su cuello impacientemente.

-Que importa, no sería la primera vez que alguien nos descubre -comenzando a respirar más agitadamente.

-¿Después de todo lo que ha pasado Boo? ¿Te parece? -entrometió una de sus manos entre las piernas de JaeJoong sobándolo lenta pero intensamente mientras lamia su cuello y parte de la clavícula.

-No parece que te niegues a hmm hacerlo aquí-

-Lo dejo en tus manos -sonrió subiendo por su cuello suspirando agitado en su oído mientras lamía el lóbulo de su oreja.

Haciendo un poco de fuerza sobre su novio, Jae se movió caminando hacia la heladera mientras besaba casi desesperado esos labios que tenia enfrente suyo sin separarse un segundo de su cuerpo. En un ágil movimiento le quitó la playera a Yunho y le desabrochó los pantalones.

-¿Estás ansioso de nunca olvidarlo eh? -sonrió entre besos lascivos, pareciera que lo devoraría entero.

-¿Cómo olvidarte Yunho ah? -comenzó a besar su pecho lamiendo cada parte de él.

-Oh... -entreabrió su boca sin borrar aquella sonrisa dominante mientras pasaba una pierna entre las de su compañero proporcionándole un severo roce en su miembro ya semi despierto.

-Que rápido te enciendes amor… -hablaba apenas mientras mordía delicadamente uno de los pezones y su mano viajaba despacio a la entrepierna.

-¿Me dirás que no quieres... gemir debajo de mi cuerpo JaeBoo? -alzó una ceja apegando más su rodilla a la entrepierna del mayor con un golpecito-

-Hnn -metió su mano en el pantalón de Yunho buscando ansiosamente su miembro.

-Tranquilo Boo… -sonrió quitándole la remera de un tirón y tirándola a quien sabe donde.

JaeJoong no respondió, se limitó a apartarse un poco para en un ágil movimiento abrir la heladera, agarrar el pomo de crema y cerrar la puerta de un empujón con la pierna- vamos a divertirnos Yunnie… -dijo agitando la crema mientras lo miraba provocativamente.

-Hm... ¿qué tienes en mente? ¿Ser más dulce de lo que eres? -se sobrecargó sobre la mesada en la que estaba apoyando y se dedicó a observarlo.

-¿Tu crees? -abrió su boca y puso crema entre cerrando los ojos para luego acercarse a Yunho y verter en su pecho una pequeña cantidad lamiéndolo eróticamente.

-Nos bañaremos juntos después, ¿verdad? -comentó mientras comenzaba a desesperarse por poseerlo.

-Eres un delito Yunho... -levantó su cabeza para mirarlo mientras lamía uno de sus dedos con crema- Por supuesto -y volvió su mirada al cuerpo que se encontraba abajo suyo para bajar los pantalones y el boxer de un tirón y agitando nuevamente el pomo colocó crema en todo su miembro.

-Hm… -cerró uno de sus ojos por inercia.

JaeJoong lamió toda la extensión de arriba a abajo, sin dejar un mínimo rastro de crema y lo engulló completamente llegando hasta el tope para luego comenzar a subir y bajar.

-Agh… ahh.. ¡JaeJoong! -lo apartó rápidamente buscando su boca de inmediato mientras avanzaba sobre él, ahora acorralándolo en aquella mesa. Tomó sus piernas y lo sentó sobre ésta ágilmente a la vez que le quitaba sus pantalones.

-Tranquilo Yunnie -rió al verlo así.

El líder le quitó aquel pomo de crema que había sido utilizado y lo esparció por el abdomen de su novio terminando en su miembro. Tiró aquel utensilio hacia un lado y recostó a JaeJoong en la mesa de un leve empujón mientras se arrodillaba frente a él tomando su miembro y empezando a lamerlo.

-Ahh Yunho aah… -giró su cabeza a un costado para intentar mirarlo- hnn -con la boca entre abierta se lamía los labios.

De vez en cuando se desviaba succionando la piel de los muslos de su Boo dejándole pequeñas marcas rojas mientras sus manos se encargaban de su extensión a la cual retomaba sus acciones luego.

-Yunho hmm ya... no aguanto mas -cerró sus ojos respirando agitadamente.

Introdujo uno de sus dedos en la entrada de Jae mientras lamia la base de su miembro y daba leves mordiscos a sus testículos.

-Ah!! -se quejó al sentir esa intromisión- dios hnn Yunho ah… que te sucede aah!-

Introdujo el segundo y tercer dedo a la vez entrando y saliendo de su entrada rápidamente -¿Está bien así JaeBoo? -pronuncio mientras succionaba la punta de aquel jugoso miembro que lo volvía loco tanto como los gemidos que provenían de su garganta.

-Aah!! -gimiendo alto sin importarle que lo escucharan arqueó la espalda llevándose una mano la boca mordiéndose el dorso- quiero sentirte ahh adentro mio... por favor... ahh!-

Yunho acariciaba sus muslos intensamente apretujándolos un poco con su mano restante mientras se ponía en pie sin dejar de jugar con su entrada.

-¿Qué rayos fue eso?... -Changmin se asomó por la puerta con la toalla en la cabeza-

-Hnn hazlo ya Yunho -pidió desesperadamente sin reparar en el intruso.

-¿Rápido, despacio, fuerte, lento? -se relamió mientras quitaba sus manos de su entrada acariciando ahora su abdomen lamiendo aquella crema que se derretía por la temperatura del cuerpo del mayor.

Changmin parecía un pequeño perrito indefenso observando la escena desde atrás de la puerta del baño – hm mmm...-

-Rápido, fuerte ah… hazme perder la noción hnn -

-Y-yo... no soy gay... -pronunció para si mismo Changmin mientras bajaba su mano perdiéndola debajo de la toalla de su cintura.
-Quiero tenerte al borde JaeJoong... -dijo mientras lamia y mordisqueaba sus rosados pezones y sus manos se encargaban de acariciar nuevamente aquellas delineadas y bien formadas piernas.

-No juegues conmigo Yunnie… -enredó sus dedos en el cabello del moreno.

-¿No está bien así? -pronunció el líder contra su piel mientras succionaba sus pezones.

El maknae miraba sin poder correr la mirada - ¡q-que estoy haciendo! -gritó en un tortuoso susurro.

-Hn, ¡Yunho métela ya! -tironeó más fuerte de sus cabellos.

-Debemos... prepararte solo un poco más -sonrió lascivamente mientras descendía por su abdomen hasta llegar hasta su entrepierna, esta vez, tomó los muslos del mayor alzándolos muy levemente mientras comenzaba a lamer su entrada desesperadamente.

-¡Ah! Y-Yunho… es suficiente hnn -si seguía así se correría pronto, necesitaba sentir ya mismo al moreno dentro suyo.

Se desespero aun mas adentrando su lengua mientras atraía el cuerpo del mayor contrario a sus movimientos.

-Ah… ah... -pequeños gemidos salían de la boca de Changmin, claramente no pudo controlar aquel impulso ¿pero que persona podría controlarse si viera aquel acto salvaje?
-Ah ahh -gimiendo desesperado JaeJoong movía su cuerpo inconscientemente deseando mas profundidad en esa intromisión mientras Yunho movía su lengua y su boca permanecía totalmente pegada a su entrada succionando y lamiendo- Yunho hn… hazlo ya o lo lamentarás luego ah... -demasiado impaciente estaba ya como para seguir soportando ese juego que lo mantenía al limite. Llevo una mano a su miembro y comenzó a masajearlo rápidamente.

Lentamente, y lamentando tener que hacerlo, Yunho tomó al castaño bajándolo de la mesa y dejándolo de espaldas a él lo acorraló contra aquel mueble donde se encontraba antes tomándole la mano sobre su miembro, ayudándolo con dichas acciones – Dime que quieres JaeBoo… -susurraba en su oído.

-Hnn márcame, como nunca lo has hecho -pronunció con voz inaudita perdido en el placer.

Tomando su propio miembro con la mano restante lo ubicó en la cavidad del mayor, entrando lentamente- hm… JaeJoong... ahh... -terminó de entrar de una estocada.

Aferrándose al borde de la mesa, el mayor comenzó a moverse apenas sintió a Yunho invadir su interior. Era tanto el deseo guardado que no le importó sentir esas punzadas de dolor, es mas, las comenzaba a disfrutar con un morbo insaciable pidiendo por mas- Yunho ah… -

Le besó su cuello y parte del hombro mientras embestía rápida e intensamente el cuerpo de su amado.

JaeJoong llevo una de sus manos a la cabeza de su novio atrás suyo y girando solo su cabeza lo acercó a su rostro.

-Hm... hm.... -besó sus labios lentamente mientras sus embestidas iban a la par de sus besos.

-Hmm -gimiendo entre besos perdía lentamente la noción de lo que estaba pasando, sin controlar ese ritmo frenético que marcaban ambos dejándose llevar por la pasión del momento-

El más alto seguía observando, ya era la segunda vez que se corría y no podía detenerse. Probablemente cuando terminara se arrepentiría… o tal vez no, ahora lo más urgente para él era correr a la ducha. 
-Mas Yunnie, mas ahh... profundo -pronunció JaeJoong mientras lamió los labios de Yunho sensualmente y mordió el inferior- Yunho ah... mira lo que has hecho -paso uno de sus dedos por su pecho donde la crema todavía seguía derritiéndose y lo acercó a sus bocas para que ambos lo lamieran al mismo tiempo- que descuidado eres tigre, vas a tener que limpiar este desastre… -

Yunho salió de su interior rápidamente mientras devoraba sus labios y sin prestar atención al comentario lo aprisionó contra la heladera alzándolo, usando su cuerpo y aquél artefacto de sostén para el cuerpo de su amante. Jae sintió el frio metal de la heladera contra su espalda y la presión del cuerpo sobre él e inmediatamente enredó sus piernas en las caderas de Yunho ansioso por sentirlo dentro suyo nuevamente, rozando su erección contra el cuerpo de su novio incitándolo. Entró en su cuerpo esta vez de un solo movimiento, rozando sus abdómenes repetitivamente sin descanso al compás de su pelvis- JaeJoong ah... hm-

-Hmm Yunnie... -mordía desesperado cada centímetro de piel- mas… fuerte-

Sus movimientos se hacían más intensos, los roses que ambos aportaban estimulaban simultáneamente el miembro de mayor. Los movimientos de Yunho se hacían cada vez más delirantes. Respirando agitadamente contra su oído, JaeJoong intentaba acompañar el ritmo de las envestidas de Yunho aferrándose a los hombros de este moviéndose al compás que marcaba. Su erección friccionándose entre sus abdómenes y la crema en el pecho del mayor le daban un toque erótico a la escena en la que ambos protagonistas se debatían en un juego pasional sin querer llegar a su fin.

-JaeJoong y-ya casi... hm... -pero no se detenía. Volvió a besarlo profundamente sin comentarios de por medio. Sintió su cuerpo tensarse, el calor avasallador invadiéndolo y a unas pocas estocadas se vino dentro suyo.

-Yunho ah!! –la cálida semilla de su novio en su interior le hizo venirse poco después manchando sus torsos… mezclando su semen con la crema que aún quedaba en su pecho… mojó sus dedos en ese líquido que ahora se mezclaba con el dulce y los lamio mientras recuperaba la respiración.

-Boo, si sigues provocándome así, juro que no dormirás hoy…-

Jae devoró los labios de Yunho probando los dos de ese sabor único –como tú quieras Yunnie… pero ahora, vamos a bañarnos…

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Junsu se encontraba en su estudio sentado frente a la computadora vaciando su cabeza con uno de esos juegos en internet. Sin embargo no lograba concentrarse lo suficiente. Las palabras de Yoochun le estaban taladrando la mente; "me iré mañana", "quiero darle un respiro a su vida" - Aishh!! - empujó el teclado cerrando sus ojos. - No - dijo poniéndose de pie. Si Yoochun se iba él debía despedirse como se debe, sin rencores, tratando de aceptar la decisión de quien él sentía seguía siendo su novio. Salió del estudio y caminó por la sala hasta llegar a la puerta de la habitación de Yoochun, sin prestar demasiada atención en los ruidos que provenían de la cocina y al muchacho que estaba parado en el marco de la puerta aún sin ser descubierto. Abriendo lenta y silenciosamente la puerta, se adentró en el cuarto viendo a Yoochun recostado en la cama dormido. Lo observó unos minutos sin perder detalle de él, guardando en su memoria la belleza de ese cuerpo que tanto amaba. Su piel, el cabello, cada facción de su rostro, perdiéndose en el compás de su respiración. Se acercó mas arrodillándose junto a la cama y acarició tiernamente su rostro- eres hermoso Chunnie... - no despegaba su mirada haciendo ese momento eterno, dedicándole una tierna y melancólica sonrisa. Y en ese momento deseó que el mundo se detuviera, que no pase mas el tiempo y quedarse así con él por el resto de su vida, observando ese rostro que tanta paz le transmitía. Y no pudo evitar acortar la distancia que lo separaba de esos labios - Te amo - susurró sobre ellos, prometiéndose a si mismo nunca dejar de sentir ese amor tan puro que llenaba todo su ser. Y lo besó delicadamente mientras cerraba los ojos.

-Junsu… -pronunció delicadamente sin abrir los ojos sintiendo los labios más dulces que en su vida conoció. Sabía que haría esto, entraría a su cuarto y lo miraría… quizás largos minutos, pero no le molestaba, claro que no. Abrió sus ojos chocándose con la atenta mirada del menor que lo abrazó como pudo.

Otra vez estaban allí… otra vez las lágrimas se hacían presentes. Mojando aquel rostro de un pobre delfín que lo único que quiere es quedarse para siempre con quien ama –No llores más pequeño –podía sentir las lágrimas de Junsu mojando su hombro, llevándose con cada sollozo un poco más de su lastimado corazón –Shh tranquilo… por favor Susu-

-Chunnie no te vayas. Por favor no me dejes –sacó fuerzas de donde pudo para rogarle y sintió como Yoochun correspondía el abrazo.

-Te amo Junsu –lo separó delicadamente y acerco su rostro besándolo delicadamente, haciendo el momento eterno, guardando cada segundo en su memoria. Sorprendido, Junsu respondió gustoso tal acción llevando una mano a su mejilla acariciándola con suma ternura.

- ¿Te irás? –preguntó confundido el delfín interrumpiendo el beso abruptamente.

-Eso no importa ahora… -le sonrió tomando su mano –vamos a hacer el amor baby – volvió a besar esos labios que se entregaban con total devoción y comenzó a acariciar la espalda del menor que, mientras tanto, paseaba sus manos por la cintura de Yoochun colándose debajo de la ropa descaradamente – ¿Estás ansioso mi vida? –rio sobre sus labios invirtiendo posiciones, quedando ahora Junsu debajo de su cuerpo. Dejó el pecho del menor al descubierto besando cada centímetro de piel depositando pequeños besos hasta el cuello, donde mordió y succionó con algo de fuerza sin llegar a dejar una marca. Su lengua dibujó un camino hasta el lóbulo de su oreja mordiéndolo y respirando al mismo tiempo sobre él sintiendo como Junsu se movía impaciente abajo suyo. Sus manos bajaron el pantalón que aún cubría al delfín y éste, ayudando a su novio a desprenderse de su ropa, lo besó agitado brindándole caricias en su ahora desnuda espalda.

-Me desesperas –cortó el beso para mirarlo mientras le apretaba los pezones y lamía los labios del mayor sin llegar a besarlo… sintió un cosquilleo cuando su entrepierna fue tocada por encima de los boxers por lo que rozó sus caderas con el cuerpo que lo aprisionaba notando la erección de su novio. Deshaciéndose de la molesta ropa interior, Yoochun hizo lo mismo mientras lamía uno de los pezones de Junsu endureciéndolo, comenzando a tocar la palpitante virilidad que acababa de ser liberada –hmm –gimió entreabriendo la boca.

-¿Te gusta baby? –preguntó sonriendo lascivamente y lo besó rápidamente para luego descender y lamer el miembro desde la base llegando a la punta, brindándole leves succiones que hacían gemir sin piedad al menor. Acercó tres de sus dedos a la boca de su novio quien gustoso los lamió empapándolos con su saliva, Yoochun alzó la vista para deleitarse con tan erótica escena y un dolor punzante atacó su propio miembro haciéndolo gemir roncamente –Junsu ah… -siguió lamiendo la punta de aquel pedazo de carne que lo volvía loco, era la mismísima droga para él. Sus dedos seguían siendo lamidos por la insistente lengua del menor, que entre gemidos los mordía de vez en cuando. El ratón masajeaba ahora su propio miembro mientras se incorporaba apenas para llegar a los labios del delfín que gustoso lo recibió olvidándose de esos tres visitantes.

-Hazlo… -pronunció apenas Junsu entre suspiros moviendo sus caderas. Yoochun metió dos de sus dedos en la entrada del delfín moviéndolos en círculos y luego de adentro hacia afuera –ahh ahh… -gimió al sentir la intromisión pero acostumbrándose luego de unos segundos. El tercer dígito hizo compañía a los otros dos que seguían entrando y saliendo gustosamente de aquel caliente pasaje, tocando el lugar indicado provocando que Junsu arquee la espalda de placer abriendo la boca en un ahogado gemido.

Quito sus dedos para remplazarlos con su duro miembro, posicionándose en la entrada, rozándolo sin llegar a penetrarlo –¿Qué quieres Susu ah? –preguntó mordiéndole un pezón.

-Te quiero hmm a ti –logró decir entre gemidos.

Rozó un poco mas la entrada de su novio -¿Lo deseas gatita? ¿Hn?-

-La quiero adentro –se acercó hasta el oído del ratón mordiéndole el lóbulo –toda… -respiró sobre éste.

-No debiste hacer eso Junsu ah… -acomodó las caderas de su novio y se aferró a la cabecera de la cama –eres un delfín atrevido… -sin previo aviso lo penetró de una sola estocada –ahh y… -gimió acercándose a él –muy… malo… -pronunció entre cada embestida.

-Yoochun!! –gritó aferrándose a los brazos del ratón que pasaban sobre su cabeza –aah ahh!! –el repentino dolor lo obligó a cerrar los ojos.

-Abre… los ojos –seguía envistiéndolo –mírame Susu ah… -llevó una mano a la mejilla de su novio acariciándola con ternura.

El delfín abrió de a poco sus ojos sintiendo el cálido toque y lo besó apasionadamente –hmm mm… -gemía en la boca del ratón quien seguía moviéndose frenéticamente, chocando sus cuerpos, creando una melodía erótica que se mezclaba con los gemidos de ambos. Yoochun soltó la cabecera para abrazarse a Junsu y en un rápido movimiento lo alzó incorporándose, provocando que lo semi-montara. Aturdido por el placer, Junsu abrazó al ratón por el cuello gimiéndole al oído, obteniendo a cambio estocadas más rápidas.

-Ah... Junsu hmm estás…tan caliente… -continuó sus movimientos llegando más profundo, si es que se podía…

El pelirrojo succionó el cuello de su novio entre gemidos dejando una gran marca. Amaba hacer eso, marcarlo y que todos supieran que era suyo y de nadie más –más… más rápido ah… -sentía su erección presa entre sus torsos brindándole el mayor de los placeres.

-Te podría… lastimar hmm –se quejó al sentir esa succión.

-No… me importa –dejó de jugar en el cuello y lo miró a los ojos –no me importa ah… el dolor que sienta hmm ahora… -le mordió el labio inferior.

Dolor… eso invadía el corazón de ambos al saber que a la mañana siguiente ya no estarían allí. Que ésta sería la última vez que harían el amor, la última noche juntos, las últimas caricias…

¿Qué si Yoochun se arrepentía de haber tomado tal decisión? Claro que si. Pero ¿qué más podía hacer? Estaba todo dicho y no podía permitir que Junsu sea menospreciado como él lo hizo. Por más que lo amase con toda su alma eso no era suficiente para curar las heridas que causó en el corazón su pequeño delfín. Aunque… no podía alejarse tan fácilmente.

¿Qué si Junsu iba a dejarlo ir? No lo sabe. No sabe como reaccionará ante la ausencia del ratón que tanto ama.

Pero ahora, ahora solo quieren entregarse mutuamente… ser uno solo, como tantas veces lo han hecho, entregándose las mismas caricias con tanta devoción. Quieren hacer el amor, como siempre lo hicieron y solo entre ellos saben como hacer llegar al otro al mismísimo cielo ida y vuelta.

-Chunnie… -Junsu empujó a su novio haciéndolo caer, quedando arriba de él y comenzando a montarlo –aahh… -apoyó sus manos en el pecho del mayor dándose impulso para llegar más profundo.

-Si… hmmm Junsu… muévete delfín atrevido… -movía sus caderas ayudándolo mientras una de sus manos apretaba descaradamente el bien formado trasero de su novio.

-Yoochun!! –se quejó al sentirlo –eres un…ahh pervertido-

-No más que tú hmmm mira lo que ahh… estás haciendo –llevo una mano al miembro del menor que debido al cambio de posición dejó de recibir atención –gime Junsu… gime hmm alto para mi –continuaba moviéndose.

-Ahh ahh C-chunnie hmm… -sentía todos sus sentidos nublarse y el calor aumentando.

-S-sigue aahh… -la presión que le brindaba aquel pasaje a su miembro lo estaba haciendo delirar mientras su cuerpo comenzaba a tensarse cada vez más.

-Ya... aah no puedo… mas –está cerca, sentía como perdía la razón de a poco y no controlaba sus movimientos.

Unas estocadas mas y el ratón llenó el interior del delfín con su semilla acompañado de un ronco gemido, enterrando sus uñas en las caderas del menor –Junsu!! –

-Yoochunnie aah!! –sintió ese cálido líquido invadirlo y se vino al instante desplomándose sobre el pecho del mayor, manchando sus torsos.

El castaño acarició la cabeza del menor, acomodando sus cabellos mientras esperaba que la respiración de ambos se normalice –ha sido… hermoso –pronunció apenas pudo. Junsu se separó de él acomodándose al lado suyo y Yoochun se aferró a su cintura, acercándolo mientras se tapaban con la sábana.

-Te amo… Chunnie –fue lo único que pudo decir antes de quedarse dormido en los brazos de su novio.

Yoochun cerró los ojos y lo abrazó mas fuerte inhalando su aroma –Yo también te amo baby… -besó dulcemente la frente del menor sintiendo como el sueño empezaba a apoderarse de él.

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Los tenues rayos de luz se filtraban entre las cortinas iluminando modestamente la habitación donde el Yunjae se encontraba descansando luego de una agotadora y pasional noche de reconciliación.

Yunho se removió en la cama aun abrazado a JaeJoong quien seguía durmiendo con su rostro apoyado en el pecho del moreno. Su armoniosa respiración le brindaba tranquilidad, sentir su cuerpo le daba la seguridad necesaria para darse cuenta que no importa lo que pase Jae será siempre el amor de su vida y la persona que mas ame en el mundo, podría perdonarlo mil veces con tal de tenerlo siempre a su lado.

Seguramente seguía soñando pues notó una sonrisa formarse en los labios del mayor y no puedo evitar sonreír él también mirándolo con suma ternura, acariciándole los cabellos, quitando algunos mechones de su frente. Murmuró algo entre sueños y lentamente fue abriendo sus ojos, acostumbrándose a la luz que invadía el cuarto.

-Buenos días dormilón –lo saludó Yunho acariciándole las mejillas.

-Hnn buen día –cerró los ojos estrechando a su novio mas fuerte. Yunho besó su frente cariñosamente suspirando y Jae rio bajito levantando la cabeza para mirarlo a los ojos, dedicándole una sonrisa -No cambiaría esto por nada del mundo- Yunho lo miró sin entender -Despertar contigo, en tus brazos. Que lo primero que vea sea tu hermosa sonrisa –confesó tímidamente.

Yunho sonrió como un tonto enamorado, se sentía todo un adolescente sintiendo el amor a flor de piel. Se acercó mas al rostro de su novio mirándolo a los ojos –Te amo Boo – pronunció cuando sus labios se rozaban compartiendo las respiraciones.

Jae acortó la distancia que quedaba besando al moreno –Y yo a ti –dijo al separarse mientras le acariciaba el cabello - ¿Qué hora es Yunnie? –

- Las 9 ¿bajamos a desayunar? –besó la frente del pelinegro.

- De acuerdo, pero luego quiero estar el resto del día así contigo –

- Que holgazán Boo – rio mientras se levantaba de la cama extendiéndole la mano a Jae.

- ¿Acaso no quieres? –abrió la puerta del cuarto saliendo de éste tomados de la mano.

-Claro que si baboo – le guiñó un ojo caminando hacia la cocina pero se detuvo en seco al ver a Junsu en uno de los sillones de la sala –Junsu ah, ¿Qué sucede? –se acercó hasta él y al mirarlo mas de cerca notó los surcos que las lágrimas habían dejado en su rostro –Junsu… -

El delfín se giró para mirarlo de frente –No está… -más lágrimas se juntaban en sus ojos amenazando con derramarse en cualquier momento.

-¿Qué no está Junsu? –comenzó a preocuparse el líder.

-Yoochun… -una lágrima rodó por su mejilla –no está… se fue Yunho… -y no puedo contenerse más, un sollozo salió de sus labios mientras las lágrimas formaban un río en su rostro.

JaeJoong corrió al cuarto de Yoochun y luego al estudio notando que efectivamente no estaba. Sus llaves y la valija de tampoco. No podía creer que realmente lo haya hecho, que haya abandonado a Junsu y DBSK. Miró a Yunho angustiado dándole a entender que se había ido.

El líder no caía en su asombro, lo único que pudo hacer fue arrodillarse ante Junsu y abrazarlo fuertemente mientras éste lloraba todo el dolor de su corazón –Junsu, lo siento tanto… -cerró sus ojos para evitar llorar él también, le partía el alma ver así al delfín y saber que había perdido a un gran amigo.

JaeJoong se aceró a los dos sentándose al lado de Junsu abrazándolo como podía, haciéndole saber que estaba allí brindándole apoyo, por más que sea consiente que la culpa también era de él. Junsu no dejaba de llorar, había perdido al amor de su vida de la noche a la mañana, se había ido y no sabía cuando volvería. Ni siquiera puedo despedirse y eso le dolía mas que nada.

La habitación se había transformado en el lugar más lúgubre de todos, los tres abrazados brindándose apoyo, ya no escondían sus lágrimas éstas solo brotaban demostrando la tristeza de sus corazones. JaeJoong se había incorporado un poco apoyando la cabeza en el respaldo del sillón, Yunho seguía abrazando a Junsu que se tranquilizaba de a poco dejando de llorar. Un ruido de llaves y la puerta se abrió, Jae se incorporó de inmediato quedando de pie –Yoochun! –exclamó sorprendido y un sonrisa se formó en su rostro – Junsu se separó inmediatamente de Yunho, ambos parándose, mirando sorprendidos al ratón.

-Hey ¿qué pasa, por qué esas caras? –preguntó confundido dejando las llaves en la mesita al lado de la puerta.

Junsu prácticamente corrió a abrazarlo –Chunnie!! –volvió a derramar unas lágrimas, esta vez de alivio.

- No entiendo nada ¿qué les pasa? –devolvió el abrazo del menor mirando confundido a Yunho y JaeJoong que se secaban las lágrimas de sus rostros.

- Park Yoochun como te atreves a hacernos algo así!! –espetó Jae conmocionado.

- ¿Qué hice? –el ratón seguía sin entender que les pasaba a esos tres.

- ¿Dónde estabas Chunnie, a donde te habías ido? –Junsu se separó de él mirándolo-

- Salí a hacer unas cosas pendientes que tenía… Hey!! No se pongan así, sólo fue una hora! –miraba sorprendido a los tres-

- Nos preocupaste. Pensamos que te había ido como dijiste ayer, que nos habías dejado sin siquiera despedirte –fue Yunho quien habló esta vez.

-Ahh... perdón, no quise preocuparlos, es solo que estaban durmiendo todos y no los quería despertar –sonrió tímido.

- Lo sabía –escucharon decir a Changmin que se encontraba de pie en la puerta de su cuarto sonriendo –sabía que no te ibas a ir Hyung –

Yoochun lo miró y sonrió ampliamente mientras abrazaba por los hombros a Junsu. No podía abandonarlos, la noche anterior con el delfín le hizo darse cuenta que su lugar era en aquél departamento, en Corea, Japón o donde sea pero los cinco juntos. Eran sus hermanos, con quien comparte cada día de su vida, quienes lo conocen bien y apoyan en cada momento. No importan las barreras en el camino, ellos las superarían como grupo, como hermanos del alma que son.

-Jamás me iría de esa forma y tampoco pienso hacerlo ahora chicos –todos sonrieron aliviados al escucharlo –Junsu ya deja de llorar siempre –le revolvió el cabello.

-Es tu culpa!! Tu amenazas con irte y abandonarme –

- No lo haré baby, nunca. No puedo dejarte ¿sabes? –lo abrazó cariñosamente –eres todo para mi, te amo.

Cuando llueva por montones, yo seré tu paraguas
Cuando el viento sople fuertemente, yo seré tu muralla
No importa la profunda obscuridad de la tarde
Porque el mañana por fin llegara. 

Fin.