Género: Romance
Autora: Jungtakkie.tumblr.com
Trad al español: Candy // @The9095
Autora: Jungtakkie.tumblr.com
Trad al español: Candy // @The9095
Resumen: Yunho es barista en Starbucks y Jaejoong está... un poco obsesionado con su café tall.
A Jaejoong no le gusta realmente ir por café en invierno. Hace demasiado frío. Hay solo una bebida que le gusta y es helada. No bebería nada más. Él, normalmente no bebería café en invierno porque odia tomar cosas calientes. Eso era, por supuesto, hasta que fue arrastrado al Starbucks frente a su apartamento por su mejor amigo, y conozca al hombre más hermoso que haya visto en su vida.
Jung.
Ese era el nombre que su placa de identificación decía, de todas formas, Jaejoong no sabía su primer nombre. Yoochun le insistía con que vaya detrás del "Chico Café" -como lo había llamado amorosamente Jaejoong- pero Jae no tenía las agallas para hacer algo así. Él no era abiertamente gay y el Chico Café era muy popular entre las jóvenes. Jaejoong estaba seguro que era un hombre "derecho". Jae llevaba a Yoochun a Starbucks cada mañana así podía tener su café mientras él podía mirar al Chico Café mientras preparaba el mocha de Yoochun.
"Buenos días a los dos, ¿lo mismo de siempre?"
El corazón de Jaejoong dio un vuelco. Miró directamente hacia él y sonrió con esos brillantes ojos marrones. Jaejoong se sintió un poco débil. Se quedó mirando con nostalgia al Chico Café mientras tomaba el dinero de Yoochun y fue a hacer su bebida. Jaejoong se movió hacia la barra y se apoyó en ella, mirando al Chico Café sin vergüenza -sobre todo porque Jung no era consciente de lo que estaba haciendo. Jae se sobresaltó un poco cuando el Chico Café levantó la vista y le sonrió.
"¿Cómo es que siempre vienes y no ordenas nada?" le preguntó, su hermosa voz haciendo que Jaejoong se desvanezca un poco más contra la barra.
"Y-yo no tomo café en invierno. Hace mucho frío para beber mi Iced Caramel Macchiato." Se rió nerviosamente y miró hacia abajo a sus manos. Oyó reír al Chico Café suavemente y las piernas de se le hicieron débiles. Dios, tenía tanto calor.
"Tengo una propuesta."
El corazón de Jaejoong se detuvo en su pecho. ¿Una propuesta? ¿Qué clase de propuesta? ¿Una propuesta del tipo 'por favor deja de stalkearme'? ¿O una 'por favor quítate la ropa'?
"O-okay" respondió.
"Espérame por 20 minutos más y te haré una bebida cuando mi turno termine -por mi cuenta. Te haré una bebida que amarás y va con el clima. Si te gusta, yo gano y si no, tu ganas."
Jaejoong relamió sus labios como era habitual y trató de no cruzar la barra y empujar al Chico Café en un beso fogoso porque, maldita sea, estaba haciendo revolotear seriamente el corazón de Jaejoong y sus pantalones comenzaban a ajustarle. No podía dejar de tomar esto como especie de... proposición.
"¿Qué pasa cuando uno de nosotros gana?"
El Chico Café sonrió. Se inclinó más cerca, deslizando la bebida de Yoochun hacia él -que pretendía ser completamente ajeno a la conversación, simplemente tomando la taza y dándoles la espalda- y sonrió de una manera que hizo que Jaejoong gimoteara un poco.
"Si tu ganas, tengo que hacerte gratis tu Caramel Macchiato todo el verano. Si yo gano~" se acercó un poquito más y presionó sus labios contra la oreja de Jaejoong, deteniéndole el corazón y haciéndolo estremecer. Su voz se hizo más baja y apenas susurró. "Te llevaré a cenar, y luego a casa."
Jaejoong pudo sentir como los labios del Chico Café se curvaron en una sonrisa contra su oreja y agradecía que la barra estuviera entre ellos para sostenerlo o si no estaría tirado en el suelo ahora mismo. Tuvo que aferrarse a la barra para evitar saltar sobre ella y tomar a este hermoso hombre directamente allí.
Respiró hondo y pestañeó. "Tómalo como un reto", susurró de regreso, dando un paso atrás y agarrando el brazo de Yoochun, llevándolo lejos -su corazón aún latía tan rápido que sentía sus costillas a punto de romperse.
20 minutos después, Jaejoong tomó un sorbo del Caramel Peppermint Green Tea latte que el Chico Café le preparó. Jaejoong nunca había visto esto en el menú, ni si quiera sonaba como si tuviese buen gusto, pero lo que tocó sus labios fue la cosa más mágica que nunca había estado en su boca. Se quedó mirando el vaso de cartón en la mano totalmente shockeado antes de mirar al Chico Café. "Yo gano", susurró en voz baja, cruzando una pierna sobra la otra y dejando deslizar su pie contra la pantorrilla de Jaejoong. El corazón de Jae volcó en su pecho y tuvo el peor caso de mariposas en el estómago de su vida. Sus ojos brillaban. "Tú ganas", susurró sin aliento.
"Te veré aquí a las ocho~" terció el Chico Café, poniéndose de pie y agarrando su bolso. Se dirigió hacia la puerta antes de girar y decir con una gran sonrisa, "Oh, y Jaejoongie... mi nombre es Yunho". Diciendo eso, dio media vuelta y se fue, dejando atrás a un Jaejoong increíblemente aturdido y feliz. Lo había llamado 'Jaejoongie' y sentía que iba a morir.
"Yunho..." susurró para él mismo, dejando que el nombre rodara por su lengua.
Sonrió hacia la bebida en su mano y tocó su mejilla, caliente por el sonrojo. Por primera vez en su vida, se alegró de ser tan exigente con el café.
—
"Diez años..."
Jaejoong sonrió suavemente, sacándose a si mismo del pasado. Se sentaron en el mismo café que se conocieron. Era su 7mo aniversario. Yunho se le había propuesto después de tres años de noviazgo. No podían casarse ante los ojos de la ley, pero estaban casados en todos los sentidos posibles. Habían tenido una fiesta y una recepción. Lo único que no hacía la imagen "perfecta" era el hecho de que no había cura y que no estaban unidos ante la ley. A Jaejoong no le importaba la estúpida ley.
"Si", susurró suave, mirando como Yunho movía su mano en la mesa y la apoyaba sobre la de Jaejoong. "Diez... largos, extraños y maravillosos años". Levantó la mirada y se cruzó con los ojos de Yunho. Tomó un sorbo de su Caramel Peppermint Green Tea latte -su bebida favorita de todos los tiempos desde ese día en que Yunho lo llevó a cenar y robó su corazón antes de llevarlo a casa. No tuvieron sexo esa noche. Jaejoong había esperado, pero Yunho solo se sentó a su lado y lo abrazó mientras dormían. Jaejoong nunca se había sentido tan querido en su vida. Hicieron el amor la mañana siguiente antes de que Yunho se fuera al trabajo. Yunho le demostró la noche anterior que no se trataba de sexo- se trataba de él. Salieron durante tres meses antes de que Yunho le dijera a Jaejoong que lo amaba. Jaejoong lloró porque la noche anterior habían peleado y estaba muy asustado de perderlo. Yunho era su piedra. Yunho era lo que lo mantenía sano. Pasaron 10 largos años juntos y no lo cambiaría por nada en el mundo.
Jaejoong sonrió y relamió sus labios. "Entonces, ¿a dónde me llevarás hoy?" preguntó, espiando a Yunho entre sus pestañas.
Yunho sonrió y torció su cabeza hacia el costado. "Te llevaré a cenar y luego a casa".
Jaejoong sonrió radiante, esas mismas palabras haciendo eco en sus oídos hace años.
"Tú ganas", respiró mientras Yunho juega con el anillo en el dedo de Jaejoong.
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A Jaejoong no le gusta realmente ir por café en invierno. Hace demasiado frío. Hay solo una bebida que le gusta y es helada. No bebería nada más. Él, normalmente no bebería café en invierno porque odia tomar cosas calientes. Eso era, por supuesto, hasta que fue arrastrado al Starbucks frente a su apartamento por su mejor amigo, y conozca al hombre más hermoso que haya visto en su vida.
Jung.
Ese era el nombre que su placa de identificación decía, de todas formas, Jaejoong no sabía su primer nombre. Yoochun le insistía con que vaya detrás del "Chico Café" -como lo había llamado amorosamente Jaejoong- pero Jae no tenía las agallas para hacer algo así. Él no era abiertamente gay y el Chico Café era muy popular entre las jóvenes. Jaejoong estaba seguro que era un hombre "derecho". Jae llevaba a Yoochun a Starbucks cada mañana así podía tener su café mientras él podía mirar al Chico Café mientras preparaba el mocha de Yoochun.
"Buenos días a los dos, ¿lo mismo de siempre?"
El corazón de Jaejoong dio un vuelco. Miró directamente hacia él y sonrió con esos brillantes ojos marrones. Jaejoong se sintió un poco débil. Se quedó mirando con nostalgia al Chico Café mientras tomaba el dinero de Yoochun y fue a hacer su bebida. Jaejoong se movió hacia la barra y se apoyó en ella, mirando al Chico Café sin vergüenza -sobre todo porque Jung no era consciente de lo que estaba haciendo. Jae se sobresaltó un poco cuando el Chico Café levantó la vista y le sonrió.
"¿Cómo es que siempre vienes y no ordenas nada?" le preguntó, su hermosa voz haciendo que Jaejoong se desvanezca un poco más contra la barra.
"Y-yo no tomo café en invierno. Hace mucho frío para beber mi Iced Caramel Macchiato." Se rió nerviosamente y miró hacia abajo a sus manos. Oyó reír al Chico Café suavemente y las piernas de se le hicieron débiles. Dios, tenía tanto calor.
"Tengo una propuesta."
El corazón de Jaejoong se detuvo en su pecho. ¿Una propuesta? ¿Qué clase de propuesta? ¿Una propuesta del tipo 'por favor deja de stalkearme'? ¿O una 'por favor quítate la ropa'?
"O-okay" respondió.
"Espérame por 20 minutos más y te haré una bebida cuando mi turno termine -por mi cuenta. Te haré una bebida que amarás y va con el clima. Si te gusta, yo gano y si no, tu ganas."
Jaejoong relamió sus labios como era habitual y trató de no cruzar la barra y empujar al Chico Café en un beso fogoso porque, maldita sea, estaba haciendo revolotear seriamente el corazón de Jaejoong y sus pantalones comenzaban a ajustarle. No podía dejar de tomar esto como especie de... proposición.
"¿Qué pasa cuando uno de nosotros gana?"
El Chico Café sonrió. Se inclinó más cerca, deslizando la bebida de Yoochun hacia él -que pretendía ser completamente ajeno a la conversación, simplemente tomando la taza y dándoles la espalda- y sonrió de una manera que hizo que Jaejoong gimoteara un poco.
"Si tu ganas, tengo que hacerte gratis tu Caramel Macchiato todo el verano. Si yo gano~" se acercó un poquito más y presionó sus labios contra la oreja de Jaejoong, deteniéndole el corazón y haciéndolo estremecer. Su voz se hizo más baja y apenas susurró. "Te llevaré a cenar, y luego a casa."
Jaejoong pudo sentir como los labios del Chico Café se curvaron en una sonrisa contra su oreja y agradecía que la barra estuviera entre ellos para sostenerlo o si no estaría tirado en el suelo ahora mismo. Tuvo que aferrarse a la barra para evitar saltar sobre ella y tomar a este hermoso hombre directamente allí.
Respiró hondo y pestañeó. "Tómalo como un reto", susurró de regreso, dando un paso atrás y agarrando el brazo de Yoochun, llevándolo lejos -su corazón aún latía tan rápido que sentía sus costillas a punto de romperse.
20 minutos después, Jaejoong tomó un sorbo del Caramel Peppermint Green Tea latte que el Chico Café le preparó. Jaejoong nunca había visto esto en el menú, ni si quiera sonaba como si tuviese buen gusto, pero lo que tocó sus labios fue la cosa más mágica que nunca había estado en su boca. Se quedó mirando el vaso de cartón en la mano totalmente shockeado antes de mirar al Chico Café. "Yo gano", susurró en voz baja, cruzando una pierna sobra la otra y dejando deslizar su pie contra la pantorrilla de Jaejoong. El corazón de Jae volcó en su pecho y tuvo el peor caso de mariposas en el estómago de su vida. Sus ojos brillaban. "Tú ganas", susurró sin aliento.
"Te veré aquí a las ocho~" terció el Chico Café, poniéndose de pie y agarrando su bolso. Se dirigió hacia la puerta antes de girar y decir con una gran sonrisa, "Oh, y Jaejoongie... mi nombre es Yunho". Diciendo eso, dio media vuelta y se fue, dejando atrás a un Jaejoong increíblemente aturdido y feliz. Lo había llamado 'Jaejoongie' y sentía que iba a morir.
"Yunho..." susurró para él mismo, dejando que el nombre rodara por su lengua.
Sonrió hacia la bebida en su mano y tocó su mejilla, caliente por el sonrojo. Por primera vez en su vida, se alegró de ser tan exigente con el café.
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"Diez años..."
Jaejoong sonrió suavemente, sacándose a si mismo del pasado. Se sentaron en el mismo café que se conocieron. Era su 7mo aniversario. Yunho se le había propuesto después de tres años de noviazgo. No podían casarse ante los ojos de la ley, pero estaban casados en todos los sentidos posibles. Habían tenido una fiesta y una recepción. Lo único que no hacía la imagen "perfecta" era el hecho de que no había cura y que no estaban unidos ante la ley. A Jaejoong no le importaba la estúpida ley.
"Si", susurró suave, mirando como Yunho movía su mano en la mesa y la apoyaba sobre la de Jaejoong. "Diez... largos, extraños y maravillosos años". Levantó la mirada y se cruzó con los ojos de Yunho. Tomó un sorbo de su Caramel Peppermint Green Tea latte -su bebida favorita de todos los tiempos desde ese día en que Yunho lo llevó a cenar y robó su corazón antes de llevarlo a casa. No tuvieron sexo esa noche. Jaejoong había esperado, pero Yunho solo se sentó a su lado y lo abrazó mientras dormían. Jaejoong nunca se había sentido tan querido en su vida. Hicieron el amor la mañana siguiente antes de que Yunho se fuera al trabajo. Yunho le demostró la noche anterior que no se trataba de sexo- se trataba de él. Salieron durante tres meses antes de que Yunho le dijera a Jaejoong que lo amaba. Jaejoong lloró porque la noche anterior habían peleado y estaba muy asustado de perderlo. Yunho era su piedra. Yunho era lo que lo mantenía sano. Pasaron 10 largos años juntos y no lo cambiaría por nada en el mundo.
Jaejoong sonrió y relamió sus labios. "Entonces, ¿a dónde me llevarás hoy?" preguntó, espiando a Yunho entre sus pestañas.
Yunho sonrió y torció su cabeza hacia el costado. "Te llevaré a cenar y luego a casa".
Jaejoong sonrió radiante, esas mismas palabras haciendo eco en sus oídos hace años.
"Tú ganas", respiró mientras Yunho juega con el anillo en el dedo de Jaejoong.
The end.
