Páginas

sábado, 10 de noviembre de 2012

Debí borrar el día que no puedo olvidar.
Los últimos momentos de mis recuerdos cuentan como un suspiro. La mañana cuando todo está perdido
Un pensamiento de ti, un destello tuyo, y escondí las manos que no pueden sostener las tuyas.

Giraste y sonreíste y yo bromeaba, tratando de imitarte.
Siempre lo opuesto a la suave y repetitiva atmósfera a nuestro alrededor.
Desee con tanta fuerza, que el día en el que abriera ese álbum y me inundara en nostalgia nunca llegara.
Solo una página de mis memorias es demasiado, y mi corazón lloró.
El numero sin fin de días difíciles de mi juventud.
No quiero olvidar. Aun si los fragmentos de mis recuerdos me ponen triste.
Tantos "Adiós" hacen recuerdos eternos. 

Me he dado cuenta de que nada cambia nunca.
Siempre que recuerdo, mi corazón suspira por ti.
Tú estás aquí si abro mi álbum...

Quizá puede ser un cielo sucio, pero para aquellos que viven ahí es el paraíso.
Los días han tenido sus platos de oro vacíos, pero aún así debes soportarlos y enfrentar la monótona burla.
Sigue adelante, como si tus heridas se profundizaran... La realidad frente a tus ojos es todo.

Atado, respondo a mis propias preguntas. Atado, me odio.
En el fin de este dolor que me aprisiona, miro hacia las puertas del cielo.
El ave que se alejó de las demás para dirigirse al oeste supo lo que era la soledad.
Y mirando sus débiles alas, se preguntó '¿Todo lo que he deseado está hacia allá?'

Quiero ser feliz, quiero ser feliz.
Yo misma me voy hartando poco a poco de esto.
Aunque me digan que hago daño, ya estoy hasta la coronilla.

Vi el silencio en que te fuiste...
La luz giratoria que no puede ser llamada felicidad, seguramente no hará que olvide el silencio de aquel día.

Enfrentado a una realidad que no quise conocer, estoy simplemente careciendo de emoción.
Te miré sin decir nada, olvidando incluso pestañear.

Quiero dormir, pero temo despertar. Quiero olvidar todo, vaya locura egoísta.

Enfrentado a una realidad que no quise conocer, mi corazón se ahoga.
Supe que no tenían sentido las lágrimas que reprimí mordiendo mis labios.

Llegaste a vendernos para protegerte a ti misma. Eres más débil que ninguna otra.
Fue un error haber confiado en ti. Fue un error…